Los piratas que operan en la región del Golfo de Adén “ganaron” más de 400 millones de dólares entre 2005 y 2012, dice un informe redactado por expertos de Interpol, la ONU y el Banco Mundial.
En siete años, los corsarios secuestraron 179 barcos que se dirigían al Índico a través del Golfo de Adén, navegando a lo largo del litoral africano. La mayor parte del dinero (30-50%), pagado como rescate por la liberación de embarcaciones y sus tripulantes, queda en manos de “inversores en el negocio de piratería” que nunca participan en los ataques.
Según el documento, los piratas de a pie reciben por cada secuestro exitoso de 30.000 a 75.000 dólares lo que equivale a 0,01-0,25% del importe de rescate pagado por propietario de barco.
La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, declaró el pasado mes de septiembre que gracias a la operación antipiratería (EUNAVFOR Somalia – Operation Atalanta), realizada por la UE en el Golfo de Adén, se redujeron en un 93% los ataques a los barcos que cruzan este espacio marítimo.